Totus mundus agit histrionem

 

Una serie de aforismos sobre teatro que se me han ocurrido a última hora

La actuación consiste en engañar bien: que parezca improvisado lo que se ha ensayado y que parezca verdad lo que es mentira.

*

Hay públicos compuestos por muertos que no saben que están muertos. 

En aquella comedia sobraban solamente tres cosas: el acto primero, el segundo y el tercero. 

Hay comedias en las que el público ríe mucho, sobre todo si alguien cuenta un buen chiste en las últimas filas. 

*

El teatro comenzó siendo la literatura para los analfabetos. 

Al teatro sólo van personas con bronquitis. 

Si Racine y Corneille se sabían alguna cosa divertida, se la guardaron para ellos.


El hombre feliz

 


(Cuento robado de La camisa del hombre feliz,  de Lev Tolstói)

 

 

Alejado del mundo y sus tentaciones, yo era feliz en mi cueva, donde disfrutaba de la soledad y del recogimiento. Nada anhelaba. Nada me perturbaba. Nada me ligaba al mundo. Solo poseía una camisa a cuadros, que lavaba a menudo en un arroyo cercano.

          Un día llegaron tres hombres hasta mi retiro. Eran esbirros del zar. Sus rostros eran sombríos.

          —Buscamos al hombre feliz —dijo uno de ellos—. ¿Tú conoces a algún hombre feliz? —hizo una pausa. Y al poco añadió—: ¿Y que, además, tenga camisa? Es que la princesa está enferma y le han dicho... Pero es una historia muy larga. Tú limítate a contestar a lo que se te ha preguntado.

          —¡Psch! —respondí yo, disimulando, porque me olía que aquello no iba a acabar bien—. No sé. Feliz, lo que se dice feliz... Es difícil afirmarlo.

—Bueno, no perdamos más tiempo —cortó otro—. Vamos a ver: tú no estás casado y, por lo que vemos, vives aquí, o sea, que no trabajas y no pagas impuestos. ¿Te atreves a decir entonces que no eres feliz?

          Ahí me habían pillado. Intenté ganar tiempo, porque era evidente que, por razones ignotas, aquellos rufianes pretendían apoderarse de mi camisa.

—Antes de contestaros —respondí— tendríamos que saber de lo que estamos hablando. Se impone definir los términos. Si no, podemos estar refiriéndonos a cosas diferentes. Es lo que se denomina un problema dialéctico.

          —Explícate, padrecito —me apremiaron.

          La erudición era la única arma de la que disponía en aquel trance.

          —Comencemos por definir la felicidad —dije, para ganar tiempo—. Muchos autores han elucubrado sobre el tema. Ya Plutarco, en sus Vidas paralelas, afirmó que Aristón, el filósofo, se admiraba de que fueran tenidos por más felices los que poseían cosas superfluas que los que abundaban en las necesarias y útiles. Arriano, en la Historia de las expediciones de Alejandro, afirmó que es propensión general de las felicidades humanas que ninguna deje de padecer algún infortunio. Diógenes Laercio, en sus Vidas y opiniones de los filósofos más ilustres, contaba que Thales de Mileto...

          Aquellos individuos cortaron mi perorata dándome un doloroso capón, al que siguieron un sonoro bofetón, un soberbio trompazo, un violento soplamocos y un descomunal mamporro.

          —Déjate de monsergas y entréganos la camisa —me exigieron.

          Se abalanzaron sobre mí y me la quitaron. Yo me resistí y forcejeé, pero en vano. Se veía que aquellos tipos estaban bien entrenados para tales menesteres. Me sometí a lo inevitable.

          Los muy malvados dijeron:

          —Y nos llevaremos más cosas, por si acaso.

          Finalmente se fueron y yo volví a mi amada soledad.

          Pero desde que ya no tengo calzoncillos no soy igual de feliz.


 

Jardiel y la renovación de la comedia

 


Test cultural

 

 

Algunas preguntas convenientemente acompañadas de sus respectivas respuestas, para que no haya confusión y para que puedan ustedes medir, si procede, su coeficiente de inteligencia

 

 Los juegos de inteligencia y cultura general ponen al sabiduría al alcance de cualquiera, además de servir para amenizar reuniones de gentes aburridas y que todos odien al más listo, como es lo tradicional.

Aquí, para que se practique, se dan varias preguntas acompañadas de sus soluciones al final. (Si las soluciones no estuviesen donde deben estar, también pueden ustedes comprarse una enciclopedia, porque no se lo vamos a dar todo hecho.)

 

Preguntas

 

1.- ¿Qué es lo primero que hay que hacer al entrar en una mina de galerías excavadas?

2.- ¿Qué se puede hacer con un telescopio?

3.- ¿A qué orden pertenecen las polillas?

4.- ¿Quién descubrió América?

5.- ¿Cómo acabó la batalla de Las Navas?

6.- ¿Qué dice Aristófanes en Las abejas?

7.- ¿Qué es la telepatía?

8.- ¿Quién dijo que nadie es profeta en su tierra?

9.- ¿Quiénes son los autores de La conquista del fuego?

10.- ¿Con qué objeto construyó Noé el techo de su arca?

 

 

Soluciones

 

1.- Agacharse.

2.- El idiota.

3.- Comeópteros.

4.- Erik, el Rojo.

5.- Mal.

6.- Muchas groserías.

7.- Tener mala pata a distancia.

8.- El judío errante.

9.- Los bomberos.

10.- Con el objeto de no mojarse.