Traficantes

 

(Reflexión sobre los que forman el tráfico automovilístico)

 

Isaac Asimov, en su Fundación, describe un futuro en el que los coches son completamente automáticos. Te sientas, les dices a dónde quieres ir y te llevan.

Un profesor de Historia les cuenta a sus alumnos que antiguamente los conducían personas.

—¿Cómo? —inquiere uno de ellos—. ¿A cualquier persona asesina, loca, borracha, enferma, torpe, inútil, medio dormida o momentáneamente incapacitada se le permitía poner en movimiento toneladas de hierro que había que dirigir a base de sensatez y reflejos?

—En efecto.

—No es posible —dice otro—. Será una leyenda.

—Les aseguro que no —insiste el profesor.

Y dice un tercero:

—Perdone, pero me resisto a creer que el ser humano, incluso en los tiempos prehistóricos y salvajes del siglo xxi, haya podido ser tan bruto.

 

No hay comentarios: