La gran aventura del Dr. Livingstone

 


Comedieta de exploradores

 

(Una cuasi impenetrable selva tropical en lo más recóndito del África Austral. Salen el Dr. Livingstone, famoso explorador inglés, rentista, miembro de la Royal Geographic Society y del Reform Club, de salacot, y el Porteador negro resignado, con taparrabos, como mandan los cánones.)

 

Dr. Livingstone.—¡Qué sofocante calor hace en esta selva!

Porteador negro resignado.—¡Sí, bwana!

Dr. Livingstone.—Un mosquito se ha atrevido a picarme.

Porteador negro resignado.—Sí, bwana: suele pasar con frecuencia.

Dr. Livingstone.—Pero ¿por qué me ha picado?

Porteador negro resignado.—Los mosquitos pican, bwana.

Dr. Livingstone.—Sí, pero es que yo soy inglés.

Porteador negro resignado.—Los mosquitos de la selva no saben eso.

Dr. Livingstone.—Deberían saberlo.

Porteador negro resignado.—A mí me pican todo el rato.

Dr. Livingstone.—Eso me parece normal. Hagamos un alto.

Porteador negro resignado.—Aún queda mucho camino, bwana.

Dr. Livingstone.—Son las cinco. (Pausa larga.) No me mires con cara de no entender nada. Son las cinco, te he dicho.

Porteador negro resignado.—Sí, bwana.

Dr. Livingstone.—La hora del té.

Porteador negro resignado.—¿...?

Dr. Livingstone.—Me servirás el té.

Porteador negro resignado.—¿En la selva, bwana?

Dr. Livingstone.—¡Pues claro!

Porteador negro resignado.—¿Y de dónde voy a sacarlo?

Dr. Livingstone.—¡Qué pregunta tan absurda! ¿Pretendes que yo la responda?

Porteador negro resignado.—Con todo respeto, sí, bwana.

Dr. Livingstone.—Tú eres el criado y yo tu amo. Servir el té es tu deber. Cada persona debe responsabilizarse de las obligaciones inherentes a su clase social. Ésa es la base de la civilización. ¿O es que tú no quieres ser civilizado?

Porteador negro resignado.—Esto..., sí, bwana; supongo que sí quiero serlo.

Dr. Livingstone.—Pues entonces tráeme el té y las pastas. Y, por supuesto, que no se te olviden las tostadas y la manteca.

(El Porteador se va y de su éxito en su misión de obtener té y pastas depende el futuro de Occidente. Si no hubiera podido conseguirle la manteca al inglés en medio de la selva, Inglaterra no hubiera podido mantener sus colonias y seguir siendo la dueña del mundo. Pero el Porteador ha cumplido.)

Porteador negro resignado.—(Saliendo con los bártulos.) Aquí está el té y las demás cosas, bwana.

Dr. Livingstone.—Veo que hay manteca abundante. ¿De dónde la has sacado?

Porteador negro resignado.—Será mejor que no lo pregunte, bwana.

Dr. Livingstone.—¡Así me gusta!

(Los valores occidentales se han salvado y el Dr. Livingstone se dispone a merendar, orgulloso de haber defendido la supremacía de Inglaterra sobre el mundo salvaje.)

TELÓN

No hay comentarios: