Reseña de Arcanum. La heredera perdida, de Lucía Cervera Rodríguez

 Lucía Cervera Rodríguez: Arcanum. La heredera perdida, La Fragua del Trovador, Zaragoza, 2026, 376 págs.

 


 La premisa que subyace en este libro va mucho más allá de las interesantes peripecias por las que Lucía Cervera hace pasar a sus personajes: la idea de que el mundo es más complejo de lo que uno imagina y de que  existe mucho más de lo que se ve a simple vista. Tenemos, pues, ante nosotros todo un despliegue de personajes intensos, secretos que intrigan e historias cuasi míticas que conforman un universo peculiar en el que al lector le resulta placentero adentrarse. Este planteamiento de fantasía ya nos parece un acierto inicial, en esta época triste para la creación literaria en la que el prosaico realismo domina la ficción y en que la imaginación se ve desplaza muchas veces por la simple descripción de lo que todos podemos contemplar de cerca en nuestra cotidianeidad. Bien, pues, por la autora y por aquellos que se atreven a crear mundos, que es a lo que deben aspirar las letras.

María Allard, protagonista del relato, está marcada por el misterio. Una niñez difícil y la sensación continua de no pertenecer. Soledad, desconfianza, incluso miedos. No es en absoluto la heroína clásica, porque en la realidad ningún héroe o heroína lo es. Lo que no le falta es una personalidad fuerte que nos lleva a interesarnos por su destino.

Los personajes parecen jóvenes de verdad y funcionan con naturalidad y de manera creíble. Uno de los pivotes alrededor de los cuales gira la trama es la amistad, que modifica el desarrollo de los personajes. Presenciamos la transformación de María en función de sus vivencias en el mundo mágico al que acaba llegando y debido a su relación con los distintos personajes.

Habilidad de la autora es saber dónde y cómo incluir alivio cómico en medio de situaciones tensas. Los diálogos tienen claridad y espontaneidad, por lo que su lectura es fácil y agradable, y ayudan a la identificación del lector con los hablantes.

Pero, a mi parecer, uno de los aspectos más logrados de la novela es la gestación de Arcanum, un mundo completo que —diríamos a semejanza del planeta Tlön que inventa Borges— tiene su propia historia, su mitología, sus lugares, sus nombres, sus problemas, su estructura sociopolítica e incluso una cosmología que explica el origen de su universo. La protagonista lo va descubriendo a la par que el lector, manteniendo así el asombro y el interés.

La combinación de lo posible y lo extraordinario está hecha con gran habilidad y la autora muestra su dominio de las técnicas narrativas. Existe una lograda gradación en el argumento, que va creciendo en fuerza a medida que se avanza en la lectura. La dosificación de los enigmas y su explicación también es la adecuada, así como la amalgama de subtramas y episodios. Todo ello conduce hasta un gran final, que, pese a serlo, deja abierta la narración para ampliación posterior en sucesivos libros.

Arcanum es producto del entusiasmo, pero también de control, de las herramientas del oficio, lo que resulta prometedor en cualquier autora joven. Es un muy satisfactorio producto del género y creemos que su lectura producirá sorpresa a quien espere solo otra novela, pues el talento creativo de Lucía tiene mucho más que ofrecer y este libro es prueba incontestable de ello.

 

No hay comentarios: