Mi segunda autobiografía

Escritos cómicos sobre mi vida y frustraciones que no le importarán nadie. (E-BOOK Y TAPA BLANDA.) https://www.amazon.es/dp/1793963061

Villa Buendía






(Este artículo sobre Cien años de soledad ya apareció en el número 4, de 2002 de la revista Casas sin hipoteca, también conocida Casas de ficción. Se reproduce aquí con todos los permisos imaginables.)
          ¿Quiénes son los Buendía?
          ¡A ver si legimos más, señorinos? ¡Vaya preguntamiento más reveladense de la incultez reinosa!
Pues los Buendía son un ente familiar estirpino a quienes incumbe la efectuidad de la protagonización de la historiación de La siglada soledosa, de Gabriel García Márquez, autor receptáculo del galardonamiento Premio Nobílico Literaturoso de 1982. El clan es residiente de la aldea mitosa de Macondo, un alejadino poblamiento en la costa caribeana colombiosa que parece afuerar del tiempismo convencionista.
          Para creacionar de este lugar fictoso el autorante es afirmante de estar inspiradino en su poblamiento natalense de Aracataca, caballeando entre la Ciénaga Grandina y la Serra Nevuda de Santamartense, mitando una selvada cuasi inadentrable a la que las cartadas y las telegramías sólo hacen arribamiento tardíamente y de donde es inefectuable el salimiento. Macondo, antes del violosa irrupcionismo de la temporez historina, era un especiamiento de paraísamiento donde lo mundino, estaba recienado y los objetinos se hallaban carenciosos todavía de nomenclaturez.
          La casada clánica de los Buendía —fundacionoso referente polito de la socialez del pueblamiento— es poseyente de una funciación destacosa en el novelamiento. Cumple la simbolez univérsica. Es el centridad mundosa, donde la celestiación y la terrez tienen unionamiento. Es equivalina a la rolez que en los religionamientos se adjudicen a las montañaciones y a las ríosidades. Todos los Buendía son intentosos de hacer su abandonación, pero quedan regresantes de manera indefecta en la momentación muerosa. En su jardesciento hay un castañizo de gran inmensez que es una simbolación del centro mundino.
          Esta novelencia ha tenido consideramiento como la segunda novelación de más importez en lengua castillosa, con excepcionamiento de la Quijotencia. Efectúa su apariciamiento en Bonaerensia en 1967. Hasta la momentez su ventamiento alcanza alturamientos cifrantes de más de 30 millonaciones ejemplosas y ha sido traducionada a 35 idiominos.

Qué nos enseñan las zarzuelas





Este ensayo músico-didáctico tiene por objetivo revisar la temática de esas obras de nuestro género lírico que tanto gustan en Polonia.

La revoltosa
Hay una mujer bella que tiene revuelta a toda la vecindad: es la comidilla continua de las mujeres y el tormento de dos o tres docenas de hombres. Aprendemos que la mayoría de las mujeres del mundo son feas, porque si hubiera más mujeres bellas, no sorprenderían tanto.

La calesera
          Una humilde calesera dieciochesca y una empingorotada aristócrata se pelean por el amor de un joven revolucionario. Al final, él se queda con la que más dinero tiene.

La verbena de la Paloma
          Un anciano boticario mantiene a una morena y a una rubia hasta que el frustrado novio de una de ellas le abofetea, lo que al público le parece estupendo. La proeza de pegarle a un viejo es una muestra de la hombría de los chulapos castizos de Madrid. Ella, encantada de tener un novio que zurre, vuelve con el joven.

El huésped del sevillano
          Un noble caballero español del siglo xvi corre un montón de riesgos para casarse con una judía, porque las damas cristianas de su momento eran muy beatas y totalmente inaguantables.

La rosa del azafrán
          La dueña de una finca rústica quiere casarse con el capataz, pero no se atreve, por el qué dirán. Duda y no consigue decidirse. Al final el espectador se aburre, desconecta y se queda sin saber si se casa por fin o no se casa.

Los gavilanes
          Un indiano que se ha forrado vuelve a su pueblo natal y todos quieren sacarle los cuartos. Él, por su parte, quiere beneficiarse a las chicas jóvenes del lugar. El hombre y sus paisanos son tal para cual: gentuza. El tenor acaba venciendo al barítono, como es tradición obligada en el mundo de la zarzuela.

Katiuska
          Una princesa rusa que desconoce su origen y trabaja de cantinera se enamora de un comisario comunista y le destroza la vida, porque el hombre acaba en Siberia por su culpa. Hay una versión light en la que ambos se escapan y una versión franquista en la que ella se enamora de un príncipe zarista.

La del manojo de rosas
          En esta zarzuela el argumento es tan cambiante que no nos enteramos muy bien de qué va.

La Gran Vía
          Diversos personajes simbólicos de las calles de Madrid cantan números musicales que nada tienen que ver unos con otros. El éxito de la pieza demuestra que el público no piensa y que no hace falta para nada un argumento para elaborar una pieza teatral que dé dinero.

La loca de la cabeza

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La Revolución Francesa en detalle




5 de mayo de 1789. Después de un montón de años de no verse las caras unos a otros, se reúnen los Estados Generales. Hay trescientos nobles empolvados y con el lunar pintado, trescientos abates vestidos de morado y seiscientos señores vulgares y corrientes, pertenecientes al Tercer Estado (también llamado ‘la hez’, ‘la canalla’, ‘esa gentuza’, ‘esos tíos guarros’ y otros epítetos por ese estilo por los dos estados superiores).
1 de junio. La afluencia de comunes a París desde las provincias hace prosperar los burdeles y las chocolaterías de la ciudad. Los dueños y dueñas de estos establecimientos tan necesarios para la vida civilizada lo celebran con un picnic conjunto en el parque del Campo de Marte.
17 de junio. Los representantes del Tercer Estado asumen el título de Asamblea Nacional y se quedan tan contentos. Se hacen unas escarapelas ex profeso para la ocasión y las lucen con orgullo en la solapa de las casacas.
20 de junio. La sala se cierra para desinfectarla porque está llena de ratas y los miembros de la Asamblea se ven en la calle. Como llueve, se refugian en el cercano juego de pelota y allí prometen no disolverse hasta tener una constitución como es debido.
11 de julio. El rey, que no da una y ha llevado todo el asunto con una mala pata descomunal, destituye al ministro Necker, que era el único que tenía una remota idea de finanzas y de cómo llevar el reino. Además, hay rumores de que se va a disolver la Asamblea Constituyente como si fuera un terrón de azúcar en un café bien caliente, porque sus miembros abusan de la barra libre de la cafetería y el gasto es enorme.
15 de julio. La muchedumbre exaltada asalta la Bastilla y libera a cinco rateros y dos abogados, que son los únicos que están presos. Le ponen un telegrama a Necker diciéndole que regrese lo más rápido que pueda. Lafayette, comandante de la Guardia Nacional, aprovechando un momento en que todos están distraídos, se nombra a sí mismo alcalde de París. Se adopta la bandera tricolor. El azul representa a las facciones políticamente conservadoras; el rojo, a las radicales y el blanco a los indecisos, a los apolíticos y al tercer sexo.
18 de julio. Los campesinos, que están hasta el gorro de los vagos de los terratenientes, se rebelan y zurran a base de bien a sus antiguos señores, muchos de los cuales han de huir de sus posesiones disfrazados de viejecitas desvalidas o de eucaliptus.
23 de julio. La revolución no se circunscribe a París, donde se crea una junta de gobierno, sino que también en las provincias se forman juntas separadas (¿juntas separadas?).
5 de agosto. Se priva a los nobles de sus privilegios, se abolen los títulos nobiliarios, se disuelven los gremios (cuyos miembros se agrupan en corales para cantar habaneras), se eliminan las alcabalas y se aumenta el precio de las ensaimadas.
27 de agosto. Se hace la Declaración de los Derechos del Hombre y se dejan los de la mujer para más adelante.
6 de octubre. Como no hay pan en París, las verduleras de la capital se van a pedirlo a Versalles, obedeciendo a una lógica que no acabamos de comprender. Asaltan el palacio y la familia real intenta escapar por un ventanuco. Luis XVI se atasca y Lafayette debe acudir en su ayuda para empujar. Se traslada a los reyes a París para que aprendan lo que es la basura, que les era un concepto desconocido hasta entonces.
14 de julio de 1790. Se hace trizas el mapa de Francia, haciendo desparecer de un plumazo sus provincias. Se divide ahora en 83 departamentos, sin ascensor. El club de los jacobinos da una mano de pintura a sus paredes, que buena falta les hacía.
19 de agosto. Robespierre, presidente del club y poder más fuerte dentro del estado, se tuerce un tobillo y está una semana sin que se le vea el pelo por el trabajo, pero los franceses no se lo toman muy a mal y le perdonan enseguida.
3 de octubre. Tiene lugar la caída de Necker, que iba a todos los sitios corriendo y sin mirar bien dónde pisaba.
2 de abril de 1791. Mirabeau va y se muere.
20 de junio. El rey, harto de que le den siempre acelgas en todas las comidas, decide fugarse. Pero le trincan en Varennes y le hacen volver a París, muy su pesar, aunque le prometen que considerarán mejorarle el menú.
1 de octubre. La Asamblea Legislativa organiza una jornada de puertas abiertas para que todos los parisinos vean lo bien que lo hacen sus miembros.
7 de febrero de 1792. Austria y Prusia deciden aparcar sus rivalidades por un tiempo y unirse para reventar a Francia.
20 de abril. Francia, muy imprudentemente, le declara a guerra a Austria y en las primaras batallas ya sale trasquilada.
20 de junio. El pueblo de París, irritado porque ese año hace mucho calor, le echa la culpa a Luis XVI y asalta las Tullerías, dándole al monarca un susto de los de tres en cuarto.
2 de agosto. Francia sufre hubo unas tremendas sequías que se caracterizaron principalmente por la falta de agua.
10 de agosto. Como sigue haciendo calor, el pueblo asalta otra vez las Tullerías, para ver de refrescarse en sus fuentes (ya que son los única de todo París que están pensadas para tener agua). Se le da al rey la jubilación forzosa. Luis XVI, cuando se ve suspendido de sus funciones, da un suspiro de alivio, pues no le gustaba nada tener la responsabilidad de los asuntos del reino. Danton gobierna provisionalmente y tiene que chillar tanto para que le hagan caso que se queda ya ronco hasta el día de su ejecución. Se convoca una Convención para que convenza de muchas cosas a los que están poco convencidos y para que acabe de una maldita vez de redactar la Constitución, que sigue incompleta.
2 de septiembre. Se inician las llamadas Matanzas de septiembre, en donde se mató a mucha gente (en septiembre). Se acusó a Danton de haberlas incitado, pero éste se defendió diciendo que aquel día precisamente no estaba en París, porque había ido al pueblo de Vigneux-sur-Seine a visitar a una tía suya, ya mayor, que se había caído y se había roto la cadera.
20 de septiembre. En la Batalla de Valmy (o en otra con un nombre muy parecido) el ejército revolucionario vence a los prusianos o a los austriacos (no se sabe exactamente a cuáles, porque hubo mucha niebla ese día y no se veían bien los uniformes de los enemigos).
21 de septiembre. Se elige por sufragio universal a un organismo que responde al rimbombante nombre de Convención Nacional. La primera medida que toman sus miembros es subirse el sueldo por unanimidad. La segunda es abolir la monarquía, algo que ya estaba tardando en hacerse. Francia se constituye en una república y se legaliza la pornografía.
22 de septiembre. Es el día 1 del año 1. Se condena al destierro a los emigrados, una medida bien tonta, pues los emigrados, por su misma definición, ya se habían largado del país.
19 de noviembre. La Convención ofrece su ayuda a todos los pueblos que deseen derrocar a sus gobiernos, a cambio de una remuneración negociable.
27 de noviembre. Se juzga a Luis XVI por el delito de haber sido rey y haber abusado de su pueblo, con impuestos y cosas de ésas tan desagradables.
15 de enero de 1793. Se declara culpable al ex Rey de ser traidor a Francia, de ser obeso y de ser hortera a la hora de elegirse las pelucas. Por un voto de diferencia se decide imponerle la pena de muerte para no tener que gastarse el dinero en darle de comer en prisión durante el resto de su vida (lo que evidentemente habría puesto a la naciente república en un serio aprieto económico).
21 de enero. Se guillotina a Luis XVI por la posta, antes de que a los diputados empiece a darles lástima y se arrepientan de la sentencia.
6 de abril. En la sede del gobierno las sensibilidades políticas y las ideologías se dividen, aunque despreciando los decimales. Los girondinos (la derecha conservadora) y la montaña (los radicales) descubren que no se llevan bien y empiezan a pelearse sin cesar por el poder. Finalmente se constituye el Comité de Salud Pública, donde se corta el bacalao. Danton, Robespierre, Saint Just y Couthon se reparten el mando a ratos y por turnos.
21 de mayo. Lafayette redacta un «Proyecto de Gobierno» y se lo envía por correo certificado a Robespierre. Pero éste dice que nunca lo recibió. Según otra versión, sí lo recibió, pero se lo dejó olvidado en un taxi. Sea como fuere, el proyecto lafayettino no prospera.
22 de junio. Se termina (¡por fin!) la Constitución de 1793 y todo el mundo da un suspiro de alivio. Pero no sirve de nada porque realmente nunca se llega a implantar.
13 de julio. Carlota Corday se mete en el baño del propagandista Marat (en su cuarto de baño, queremos decir; no es que se metiese con él en la bañera) y le atiza una certera puñalada. David, el célebre pintor, va corriendo al lugar del suceso para hacer un retrato del finado Marat en muerto y en remojo.
10 de agosto. Para esta fecha Robespierre es ya el amo de Francia, por lo que cuando le sirven café en el bar del Comité, echan en el suyo más azúcar que en el de los demás.
22 de agosto. Reclutamiento de toda la población masculina capaz de portar armas, porque los ingleses están haciéndole la puñeta a la República, a la que le hacen falta soldados.
16 de octubre. Ejecución de la ex reina, Maria Antonieta que, en realidad y a aquellas alturas, ya no pintaba nada allí.
31 de octubre. Espectáculo popular en la plaza de la Concordia, con desfile, ejecución de sesenta girondinos, títeres, cucañas y danzas del país.
10 de noviembre. Abolición del culto a Dios, que da la callada por respuesta. Se implanta el calendario revolucionario, con meses de treinta día y tres semanas de diez días cada una, con cinco días sueltos al cabo del año, un festivo cada diez días y un follón del demonio. Aprovechando el desconcierto, la mayor parte de la gente se pasa la tira de tiempo sin ir a trabajar.
7 de diciembre. Primera aparición pública de Bonaparte, amiguete de Robespierre y del club de los jacobinos.
24 de marzo de 1794. Hébert, rival de Robespierre, es guillotinado, junto con un montón más.
6 de abril. Danton, rival de Robespierre, es guillotinado, junto con otro montón más.
8 de junio. Festival del Ser Supremo, una religión provisional que se inventa Robespierre para que no se diga. El líder se viste de sumo sacerdote, se sube en un andamio adornado con nubecitas y se proclama autoridad máxima del universo conocido, incluyendo Haití y La Martinica.
10 de junio. Se promulga la Ley del 22 Pradial, que otorga al Tribunal Revolucionario poderes para hacer exactamente lo que le venga en gana. 
27 de julio. Aprovechando que el dictador está flojillo de resultas de un virus intestinal, sus enemigos le apresan y consiguen guillotinarlo. Con la muerte de Robespierre se acaban los sucesos interesantes de la Revolución francesa, con lo cual dejamos aquí esta cronología. Baste saber que si Napoleón no hubiera estado allí para defender a la República, las naciones europeas se habrían merendado a Francia enterita y ahora sólo sería para nosotros un recuerdo lejano.