Cuándo dejar tu empleo
ARTÍCULO QUE DEMUESTRA QUE UN ESCRITO PUEDE PARECER SERIO O CÓMICO, DEPENDIENDO ÚNICAMENTE DE LA ACTITUD ANÍMICA CON EL QUE SE LEA
El trabajo puede ser útil, necesario y digno, pero no es sano. Genera tensión, cansancio e incluso enfermedades. Mejor dejarlo.
No conviene ‘quemarse’ en la actividad laboral.
Y a veces no hay que esperar a que prescindan de nosotros. ¿Para qué darles una satisfacción a esos sinvergüenzas, verdad?
¿Nunca te has sentido agobiado y harto por completo con tu trabajo? Puede que no quieras seguir haciendo lo que haces. O puede que no te hayas dado cuenta de que lo que podías alcanzar en la empresa en donde estás ya ha llegado a su límite, que ya tu empleo no va a ofrecerte nada, más que sangre, sudor y lágrimas, como dijo Churchill. A lo mejor te ha llegado el momento de irte.
Esto le puede pasar a cualquiera. No existen profesiones ‘relajadas’. Las profesiones bonitas y bien remuneradas sólo existen en los culebrones venezolanos. Las de verdad nos desgastan más de lo que quisiéramos.
Es importante distinguir el cansancio natural de una situación laboral asfixiante y aprender a reconocer los indicaciones que te dicen que es hora de cambiar de aires e irte a tu casa. Claro que estos signos varían de un individuo a otro, pero hay constantes que nos pueden servir de guía. ¿Sabes cómo diagnosticar este mal?
LOS SÍNTOMAS
Está la depresión, que puede deberse a causas laborales. Si te has sentido decaído durante meses, con ganas de no apartar los ojos más de diez centímetros de la pared más próxima, piensa si es por un motivo familiar o no. Notarás falta de energía: te costará levantarte por la mañana y durante todo el día notarás un cansancio crónico y ganas de que te dén un masare reparador. También habrás perdido toda la motivación de hacer las cosas bien y rápido, si alguna vez la tuviste. Tu productividad se habrá reducido de manera alarmante y el resultado de tu labor empezará a darte igual.
Te darás cuenta de que ha empeorado tu puntualidad y que has aumentado tus ausencias, aunque te puedan parecer justificadas. Estarás resentido en el lugar de trabajo y tendrás pequeñas peloteras con los compañeros por los asuntos más nimios. Tu relación con los jefes se resentirá. El aburrimiento se apoderará de ti.
En lo físico te hallarás cansado y con dificultad para conciliar el sueño. Vivirás en tensión y tendrás grandes dificultades para relajarte. Puede que abuses de excitantes, alcohol o incluso drogas. Si te está pasando todo esto, puede que la cura sea presentar tu dimisión y buscar nuevos horizontes. ¡Adios!
