El marxismo es el conjunto de las concepciones de Groucho Marx y sus hermanos.
Basado en el original proyecto crítico y revolucionario de los Marx, el marxismo no pretende en principio sistematización alguna, sino que más bien postula una actitud ácrata ante la realidad social y una postura ciudadana dirigida a transformar la sociedad mediante el humor violento.
Propuesto fundamentalmente marxista es la estupidez de los convencionalismos; pero no lo es menos el proyecto revolucionario de conseguir una sociedad sin hombres serios ni fatuos.
El Manifiesto Marxista aparece enunciado por primera vez en su obra dialéctico-fílmica Duck Soup (Sopa de ganso), de 1933, con las siguientes palabras: «Whatever it is, I’m against it!» (Sea lo que sea, yo estoy en contra). Estas palabras resumen admirablemente su concepción filosófica y sientan la base de una ética basada en el rechazo sistemático de un mundo tan estúpido como el que tenemos.
El marxismo presenta diversas escuelas. Está el marxismo chiquista o chiquismo, el más antiguo, basado en la dialéctica. Preconiza la adaptación a la situación existente. No defiende los valores tradicionales, sino la capacidad del individuo de sobrevivir en una sociedad hostil mediante el empleo del ingenio y cualquier otro tipo de habilidad.
El grouchismo es otra de sus modalidades. Es la forma más violenta de todas y propugna el continuo ataque a las estructuras más caducas de la burguesía. Hace ver el absurdo del mundo en que vivimos, pone al individuo por encima del Estado y justifica el empleo de cualquier medio para el progreso en sociedad. No respeta convencionalismos ni tabúes y se centra en la libertad del hombre de decir y hacer en cada momento lo que realmente piensa.
El marxismo harpista o harpismo es la forma más romántica de todas. No da importancia alguna al debate y a las palabras vacías, sino que pone énfasis en la acción directa e individual. Es especialmente crítico con el sistema, aunque se le encuentran muchos puntos de contacto con el chiquismo, con el que a veces se asocia. Defiende el amor libre (especialmente con las rubias) y postula la importancia de las artes en la sociedad del futuro.
El gummismo y el zeppismo, otras variedades menores, quedaron un poco en la sombra ante las modalidades ya citadas.
Tras la muerte de los Marx, el marxismo fue incorporando nuevos elementos a su credo. Woody Allen estructuró la noción del pseudo-intelectual y del daño que éste causa a la sociedad.