Zapatología

 

(Síntesis de una rama olvidada de la Historia)

 

Protegerse el pie es algo reciente. Durante milenios a nadie se le ocurrió hacerlo, porque por aquel entonces no había tutoriales en Internet que facilitaran la tarea.

Los egipcios antiguos iban vestidos, pero descalzos. Como hacía calor, no les importaba. Cuando iban a lugares de climas fríos, o bien se ataban pieles en los pies o bien se morían de una pulmonía.

Los hititas parece ser que fueron los más hábiles zapateros del mundo antiguo, aunque las botas de cerámica que usaban y que han llegado hasta nosotros no tenían pinta de ser excesivamente cómodas.

Los persas usaban zapatillas de fieltro (dos o tres pares diarios, porque el tejido era frágil y se rompía).

Los griegos, por su parte, no se molestaban en calzarse cuando salían de su casa, de puro vagos, y no les importaba pisar esas cosas que se pisan por las calles. Solo se calzaban para ir a la guerra, para que sus enemigos no pensaran que eran unos pobretones muertos de hambre. Lo hacían con unas botas cerradas que les llegaban al muslo y que eran muy incómodas, porque si les picaban las pantorrillas, no se podían rascar.

Los romanos, siempre más prácticos, optaron por sandalias de verano y de entretiempo. Cuando hacía frío, usaban calcetines, que no eran entonces sino tiras de tela que se enrollaban alrededor del pie, lo que impedía que les salieran «tomates».

Nuestra información sobre el calzado de los países nórdicos es escasa, casi nula, porque no hemos tenido ocasión de acercarnos por allí.

En siglos posteriores se emplearon todo tipo de materiales para calzarse, desde el ciertopelo a la tela de saco. Pero no fue hasta el siglo xviii cuando alguien se dio cuenta de que el pie derecho y el izquierdo no eran iguales, sino simétricos (hasta entonces ese pequeño detalle había pasado desapercibido), por lo que a partir de entonces comenzaron a hacerse zapatos especiales para cada pie (antes se fabricaban con el mismo patrón).

Con la aparición de la máquina de coser en 1846 (una aparición que tuvo lugar de pronto y que dio un buen susto a los que estaban allí), los zapatos comenzaron a tener menos tendencia a desintegrarse. Desde entonces, la industria del calzado no ha avanzado mucho, que digamos.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario