Qué es un autónomo?




         ¿Qué es un autónomo?
         
Buena pregunta. Autónomo significa «trabajador por cuenta propia», esto es: nadie le ha querido contratar. Él mismo es su propia empresa, donde ostenta a la vez los cargos de jefe y de mujer de la limpieza. Para conseguir un aumento se tiene que hacer la pelota a sí mismo.
         
 Ser autónomo es fácil. Si eres una persona física sólo debes cumplir los trámites administrativos correspondientes al tipo de actividad que hayas elegido, o sea: un montón de trámites. No necesitas aportar ningún capital mínimo para dar comienzo a tu actividad, pues sólo faltaría que tuvieras que pagar, encima.
          
Tienes responsabilidad ante terceros. Al ser tu propia empresa unipersonal, asumes un riesgo ilimitado ante tus clientes, que te pueden meter en ilimitados apuros sólo porque su cañería (si eres fontanero) no ajuste del todo bien.
          
El trabajador que vaya a comenzar una actividad económica autónoma debe darse de alta en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores. Esta división del censo indica, por su separación, varias cosas:
          
1) que los empresarios no son profesionales (sino aficionados);
          
2) que los profesionales no pueden cobrar como si fueran empresarios (nos lo estábamos temiendo); y
          
3) que ni empresarios ni profesionales retienen nada (no son retenedores, sea eso lo que fuere). Y si no vas a retener nada de lo que obtengas, no tiene sentido hacerse autónomo, ¿no crees?
          
Hay que rellenar la declaración censal de alta, modelo 036. Con el mismo impreso se puede comunicar cualquier modificación de datos incluidos en el alta y también la baja en la actividad. No olvides rellenarla también si mueres en el desempeño de tu actividad. De lo contrario, tus herederos seguirán pagando el impuesto.
          
La declaración de alta se ha de entregar antes del comienzo de la actividad. Si entregas el alta después de darte de baja armarás un lío mayúsculo y, además, es probable que no cuele. En ella se comunica el Número de Identificación Fiscal (NIF), la información relativa sobre qué tipo de actividad se va a desarrollar y el régimen de IVA por el que se opta: General o Especial, el que más ilusión te haga. Este impreso cumplimentado se puede entregar en la Delegación de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria correspondiente al domicilio fiscal. También se puede entregar en la Caja Central de CAPRABO, pero asegurándose de que te entregan una copia fechada.
          
Los autónomos están exentos del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), pero siguen teniendo obligación de pagarlo. Esto es una curiosa paradoja. Las personas físicas tributan por actividades empresariales o profesiones en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Las personas no físicas tributan de otra manera que no queremos ni imaginar.
          
Todos los detalles del régimen de autónomos aparecen mencionados en la página web www.tuboliche.org.ar/. No se entiende nada, pero como aparecen mencionados no te puedes quejar.

1 comentario:

Carmelo dijo...

Un autónomo es mucho más:
Es trabajar mucho sin respostar.Ya sabes autonomía al máximo.
Es no caer nunca enfermo. ¿Para qué si nadie te va a suplir ni pagar?
Es vivir dentro del régimen (de autónomos)
Todos los españolitos somos autónomos, ya que nacemos, vivimos y morimos en una autonomía